De entrada nomás, Juan Manuel Llop abrió el paragüas. "Jugué cuatro meses en San Martín pero sé que Atlético es una institución muy importante", dijo el "Chocho" minutos después de cerrar un acuerdo, por ahora de palabra, con la dirigencia "decana". Es cierto que su paso por los "santos" sirvió para retirarse del fútbol y que ahora, en su etapa como entrenador, la oferta de Atlético es ante nada trabajo. Pero no deja de ser curioso que los dos grandes del fútbol tucumano sienten en sus bancos a ex jugadores de su archirrival.

En San Martín, a Pedro Monzón, que se vistió de celeste y blanco en la temporada 95-96, no le está yendo bien. Un pésimo final de campeonato hizo que el equipo del "Moncho" cayera sin previo aviso al Argentino A. Con el descenso consumado, la tibia relación con los hinchas tomó una distancia insospechada e, incluso, irreversible.  

Ahora, Atlético apostó por Llop, que a diferencia de Monzón que se rodeo también de ex "decanos", eligió como ayudante de campo a Jorge Gabrich, el rosarino que jugará con Diego Maradona en Barcelona y se retirará justamente en 25 de Mayo y Chile.

Para muchos, serán tan sólo anécdotas, pero en el reino del revés todo es posible. En una encuesta realizada por LA GACETA, Carlos Roldán, el técnico más exitoso en la historia de San Martín, finalizó tercero entre las preferencias del público "decano", con 391 votos más del doble que Llop, con 171. 

Cuando todos apostaban por Roberto Pompei llegó la confirmación del "Chocho", que, ante nada, tendrá la difícil misión de levantar un equipo que hoy marcha penúltimo en las posiciones de la B Nacional y que, de no conseguir resultados positivos, en un plazo máximo de tres fechas comenzará a sentir la odiosa presión de jugar para evitar el descenso. LA GACETA ©